Te deseamos una muy Feliz Navidad

sábado, 22 de febrero de 2014

Fanática de 'Barbie' se somete a hipnosis para ser tonta



Blondie Bennet es una mujer que desea convertirse en la muñeca de plástico 'Barbie', es decir, en una mujer sin cerebro o pensamiento, tal como el juguete.

Para lograrlo, ha decolorado su cabello y se ha sometido a procedimientos estéticos (cirugías plásticas), además, claro, de siempre vestir ropa de color rosado. Pero por si fuera poco, ahora decidió recurrir a la hipnoterapia para que le ayude a ser "más tonta de lo que ya es".

Blondie, de 38 años de edad, busca convertirse en el estereotipo de 'rubia tonta', para esto se somete a bronceados en aerosol y así lograr un tono de piel como el de 'Barbie'. Ha rellenado sus labios múltiples veces con botox y asiste a las sesiones de hipnosis 3 veces por semana.

Al parecer, su técnica y sueño de convertirse en una muñeca tonta está funcionando pues admite que en ocasiones, ha olvidado cómo llegar a la casa de su madre. "Cuando la gente me pregunta por qué quiero ser Barbie, pienso ¿Quién no quisiera ser como ella?", pues según Bennett, la muñeca lo tiene todo y sus únicas preocupaciones son ir de compras y lucir bella todo el tiempo.

Hasta el momento, ha tenido 20 sesiones de hipnosis y asegura que se ha comenzado a sentir realmente estúpida y confundida todo el tiempo.

Blondie ha gastado más de medio millón de dólares para convertirse en su ídolo, su obsesión comenzó cuando le regalaron su primera muñeca en la infancia. Para sus 18 años, conducía un Corvette rosa y trabajaba como doble de 'Barbie'.

"Quiero que la gente me vea como una muñeca de plástico y no tener cerebro es parte de ello", concluyó la mujer.

(FUENTE: tvnotas.com.mx)

jueves, 6 de febrero de 2014

¿Puede la hipnosis erótica ayudar en los problemas sexuales?


Son múltiples las panaceas que, bajo el señuelo de la novedad o la inmediatez de efectos, se venden para nuestra salud en anuncios publicitarios. Una de ellas es la hipnosis erótica, que en diversos países de Latinoamérica, ya comienza a ofertarse como una solución para quienes buscan solución a ciertos tipos de disfunciones sexuales.

En principio, la hipnosis clínica es definida como una técnica de sugestión a través de la cual un terapista induce al paciente a un estado de atención relajada y concentrada, que le permite enfocarse imaginariamente en aspectos particulares que son planteados como instrucciones y sugerencias del hipnotista, para facilitar la exteriorización de conflictos inconscientes.

En el caso de la llamada hipnosis erótica, el paciente es llevado a un estado de relajación que lo hace más receptivo y allí el terapista le plantea un relato erótico, al que podrá ir respondiendo sin las represiones que usualmente aparecen en un estado de vigilia.

De acuerdo con declaraciones ofrecidas a BBC Mundo por el psicólogo clínico del Instituto Gubel, en Buenos Aires, Carlos Malvezzi Taboada, estas evocaciones sexuales procuran disminuir los niveles de angustia que enfrentan pacientes con anorgasmia o disfunción eréctil, reafirmando sus capacidades en un entorno de menos presión.

Otra dinámica entra en juego cuando el objetivo de la técnica es exacerbar el estímulo erótico. Bajo ese enfoque, la hipnosis erótica también es promocionada en algunos países -especialmente en Estados Unidos- como una experiencia de disfrute sexual guiado a través de la palabra.

Efectividad en tela de juicio

Más allá de que este tipo de terapia aún no se populariza en Venezuela, el florecimiento de ella en otras latitudes es motivo de preocupación para la psiquiatra Yomaira González, que considera a la hipnosis una técnica de trabajo de gran vulnerabilidad, por la fragilidad de su basamento científico. Afirma que sólo puede ser efectiva en cierto tipo de paciente con rasgos de personalidad muy específicos que, por lo general, tienden a la histeria o a la sumisión.

La especialista acotó que el resurgimiento de la hipnosis como técnica terapéutica para el tratamiento de problemas sexuales, en tiempos en que ha sido superada por la aparición de otras técnicas conductuales que generan cambios más importantes al concederle al paciente un rol más activo, genera suspicacia, “sobre todo en sociedades donde el oportunismo del lucro, a partir de las necesidades ajenas, se hace cada vez más común”.

(FUENTE: el-nacional.com)
Related Posts with Thumbnails