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viernes, 11 de marzo de 2016

El poder de la hipnosis: Calmante y estimulante cerebral


La hipnosis es un aspecto muy calumniado y mal entendido en el “juego” de la mente. Muchas personas tienen la idea de que la hipnosis pone a una persona a cacarear como una gallina después de tener un reloj de bolsillo colgando delante de sus ojos. Hay mucho más en este campo de estudio.

En el 2000, Brain Research Bulletin publicó un artículo acerca de los patrones en la actividad del cerebro (electroencefalograma o EEG) de voluntarios hipnotizados. La actividad EEG mostró un aumento significativo en la banda Gamma.

En artículos anteriores hemos hablado de cómo la actividad cerebral de ondas gamma (que vibran a una frecuencia de aproximadamente 40 Hz) corresponden a momentos de profunda inspiración. Otra actividad del cerebro, como las ondas Theta, corresponden a otros estados mentales (relajación, activa resolución de problemas, etcétera). Las ondas gamma tienen una frecuencia relativamente alta, y pueden llegar a mucho más alto que 40 hercios (Hz), aunque el efecto de ondas gamma muy altas no son aún bien conocidas.

En 2004, un estudio publicado en la revista Pain esbozó las diferencias en la percepción del dolor entre la vigilia y voluntarios hipnotizados. Los investigadores también encontraron patrones gamma. Además se informó: “Las personas altamente hipnotizables, en comparación con las que son mediana o bajamente hipnotizables, experimentaron reducciones significativas de dolor y angustia para la analgesia focalizada (visualización) durante la hipnosis y, en mayor medida, después de la hipnosis”.

No sólo la hipnosis podría crear un estado propicio del cerebro para grandes inspiraciones y para capacidades en resolución de problemas, esta también podría actuar como un potente analgésico.

En 2002, un estudio en la revista International Journal of Psychophysiology discutió la percepción del dolor en lo que respecta a la hipnosis y a las ondas Gamma de 40 Hz. Encontraron que la actividad gamma predijo índices de dolor de la persona, mientras que ningún otro tipo de actividad cerebral lo hizo.

Parece que estas misteriosas ondas gamma se han vuelto a educar una vez más a sí mismas durante la hipnosis. La pregunta es si los voluntarios hipnotizados simplemente piensan que sienten menos dolor o si en realidad sienten menos dolor.

En algún momento dado, la pregunta será … ¿realmente importa? Vamos a echar un vistazo a algunos de los casos más “exteriorizados”.

La boca humana es considerada una de las partes más sensibles del cuerpo. La concentración de terminaciones nerviosas en la boca parece ser bastante considerable.

En términos generales, el proceso de remover una muela totalmente incrustada en la boca de una persona requiere fuerza y ​​sin el uso de anestesia local o general se considera que es bastante doloroso. Se considera la cirugía para la extracción de las muelas cordales de una persona, a veces requiere anestesia general (poner a una persona a “dormir” a través de sedantes), así como anestesia local (adormecer la zona donde se va a extraer el diente).

En 2013, la Revista de Cirugía Cráneo-Maxilofacial publicó un estudio en el que a 24 voluntarios se les extrajo dos muelas del juicio. En cada paciente, una muela seria extraída utilizando la hipnosis como un medio de prevención del dolor, mientras que la otra muela seria extraída utilizando anestesia local.

Los resultados del estudio fueron los siguientes: “De los sujetos que se sometieron a la hipnosis, sólo dos sujetos (8,3 por ciento) informaron dolor después de la inducción a la hipnosis. En el grupo de anestesia local, 8 sujetos (33,3 por ciento) informaron de dolor. Los resultados del estudio mostraron que los pacientes del grupo de hipnosis tuvieron menos dolor durante las primeras horas después de la operación”.

En 1999, Acta Chirurgica Belgica, la publicación oficial de la Real Sociedad Belga sobre Cirugía, publicó un estudio sobre la hipnosis y sus efectos en la tiroidectomía (extirpación de la tiroides) y la cervicotomıa (incisión en el cuello del útero) en lugar de la anestesia general (completa sedación).

Los resultados de este estudio fueron los siguientes: “Todos los cirujanos reportaron mejores condiciones para la operación de cervicotomıa usando la hipnosis. Todos los pacientes hipnotizados reportaron una experiencia muy agradable y significativamente tuvieron menos dolor postoperatorio, ya que el uso de analgésicos se redujo significativamente en este grupo”.

Otros estudios mostraron efectos positivos similares cuando la hipnosis se utiliza en lugar de la anestesia.

Blogs de J. C. en Q4lt.com que tratan sobre una variedad de temas relacionados con la glándula pineal en el cerebro, la producción de melatonina, DMT, los fenómenos relacionados con el sueño, y mucho más.

(FUENTE: lagranepoca.com)

jueves, 23 de julio de 2015

Ejecutivos recurren a hipnosis para controlar el estrés y mejorar su rendimiento


La hipnosis puede ser clave en el tratamiento integral del estrés de ejecutivos y profesionales de alto perfil, ya que ofrece resultados rápidos y facilita una herramienta para uso permanente.

Tres especialistas aseguran que ha aumentado la consulta de personas entre 35 y 60 años, con personal a cargo, que han tenido un aumento de responsabilidades o una carga adicional en las metas de la organización.

Estos pacientes presentan una serie de síntomas físicos y emocionales que el profesional de la salud puede atribuir con facilidad al estrés.

Paso a paso

La técnica da sus primeros resultados desde la primera sesión, ya que aplica la relajación, lo que aporta mejoras físicas.

El médico cirujano Francisco Gamboa, máster en homeopatía, sicología clínica e hipnosis, asegura que el éxito se debe al trabajo con el subconsciente. Explica que una terapia con hipnosis podría desarrollarse así:

– Al paciente se le hace una entrevista sobre su historia de vida.

– Se identifica el momento que el paciente considera como inicio de su problema.

– Se explora qué sucede, qué ha sucedido en el ambiente laboral, familiar, en situaciones emocionales y económicas, para identificar los disparadores del estrés y los programadores del estrés (aquellas cosas que hacen que nos programemos para responder con estrés ante las diferentes experiencias).

–Se prepara al paciente mediante una técnica de inducción a la relajación. (Es normal que en ocasiones no se haga hipnosis en la primera cita, para poder plantear y conocer primero con el paciente la estrategia que se va a emplear).

– Ya en hipnosis, se trabaja con los mismos mensajes definidos de antemano con el paciente.

–Se entregan al paciente las herramientas para que practique la autohipnosis.

Según la profundidad del problema, se pueden necesitar de tres a seis o más sesiones, dentro de una terapia.

¿Por qué funciona?

Paula Llobet, sicóloga clínica y presidenta de la Asociación Costarricense de Hipnosis Clínica (Acohic), describe la técnica como la generación de absorción y concentración, que permiten un estado de mayor receptividad. “La mente está más anuente a aceptar ideas (sugestiones) que le sean beneficiosas y deseadas (en este caso, cómo manejar mejor el estrés)”, comenta.

Fabiola Gamboa, sicóloga clínica y también especialista en hipnosis, comenta que al ser hipnotizado, hay más atención.

“A nivel neurológico, la hipnosis clínica genera un nivel de ondas cerebrales llamadas alfa, que mantiene una frecuencia entre los 7 y 14Hz. En este nivel, la persona logra alcanzar una estado de atención focalizada (...), experimenta un estado entre la vigilia y el sueño, mismo que le permite ser más receptivo a las sugestiones de tranquilidad y de seguridad”, subraya.

Eso sí, todos aclaran que el paciente está siempre en control de la situación. El terapeuta es un guía para canalizar emociones que podrían ser abrumadoras, pero cuyo conocimiento llevará a un mejor control de sí mismo.

Ejemplos de padecimientos

Producto del estrés: Fatiga, insomnio, trastornos alimentarios, problemas de peso, trastornos digestivos (gastritis, úlceras, colitis, problemas en el intestino grueso), consumo de tabaco, alcohol y otras adicciones como los juegos. Ansiedad, crisis de pánico, depresión. La alternación del sistema inmune (aumenta la posibilidad de enfermedades en el aparato de respiratorio). Cansancio y falta de concentración: pereza, bajo rendimiento y mal humor.

Padecimientos sin relación con el estrés: Fobias, temores, dolor crónico, fibromialgia, en pacientes asmáticos, problemas de la piel, entre otros.

(FUENTE: elfinancierocr.com)
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